Yoga around the world llegó a Istmo!

Andrea Cacace Uncategorized

Yoga around the world llegó a Istmo! Yoga retreats around the world

“Siento que el retiro que guié este fin de semana, es una celebración a la transformación que ocurrió en mi vida desde que empecé a practicar Yoga”

Al comenzar mi proyecto “Yoga around the world with Andi”, el 28 de Diciembre del 2014 en Buenos Aires, jamás me imaginé que cinco meses después habría llegado por tierra hasta Panamá y estaría dando un retiro de Yoga en un centro especializado como lo es Istmo.Istmo Yoga Retreat

Siento que el retiro que guié este fin de semana, es una celebración a la transformación que ocurrió en mi vida desde que empecé a practicar Yoga. Y fui bendecida con participantes de “around the world”: Colombia, España, Venezuela, India, Panamá (por supuesto) y yo de Argentina. Qué reunión tan genial! Y las técnicas que usamos también hicieron una genial combinación.

Empezamos con dos horas de pura práctica de asanas al estilo tradicional del Hatha Yoga. Luego de un intervalo, seguimos con la práctica completa de Yoga Nidra, de  unos 50 minutos. Me sentí muy contenta cuando algunas participantes, emocionadas, me dijeron que había sido una experiencia marcante y que estaban agradecidas por experimentar una técnica tan poderosa. Después de la cena vegetariana deliciosísima que prepararon en Istmo, nos quedamos un largo rato hablando sobre el poder del subsconsciente, la abundancia del Universo y lo importante que es atreverse a averiguar qué es lo que uno quiere y… simplemente pedirlo y agradecer.Istmo Yoga retreat

A las 7:30am del día siguiente comenzamos con una sesión de Reeducación Respiratoria y Pranayamas. Fueron 25 minutos de puro respirar. Vinyasa Flow Yoga cerró con llave de oro, se nos sumó otra participante de Holanda y éramos mujeres respirando ujjayi y renovándonos tanto como sudábamos. Veía sus caras de felicidad, de querer seguir el ritmo y la danza del Flow, y… sentía que era algo medio mágico. Es que siento que encontré el Yoga, el camino. Y como me dice mi abuela teléfono, justo antes de no poder seguir hablando a causa de sus lágrimas: “no te apartes nunca del buen camino, Andi!”. No, abu, no. No podría hacerlo, porque siento que renací. Y ahora debo intentar llevar un poquito de esto al mundo. Y en eso estoy.

Gratitud. *